En una sociedad obsesionada con la productividad es normal que aparezcan trastornos relacionados con las emociones y la dificultad para gestionar la presión. Si la presión en el ámbito personal es difícil de gestionar, cuando se produce en el entorno laboral puede llegar a causar trastornos como el sindrome de Burnout o del trabajador quemado.

Afecta a los trabajadores de prácticamente todos los sectores empresariales y puede suponer un problema serio para quien lo sufre y especialmente, para aquellos que tienen que gestionarlo dentro de la empresa.

¿Qué es el sindrome de Burnout?

Aunque te resulte increíble, este tipo de problemas afectan sobre todo a aquellas profesiones de carácter vocacional, como pueden ser la formación y la medicina. En menor medida afectan a aquellas que se realizan por necesidad, como cuando tenemos que realizar un trabajo de forma obligatoria o transitoria.

¿Por qué afectan más directamente a estas profesiones? La respuesta es sencilla y algo triste: este tipo de trabajadores se implican tanto en su trabajo que el día a día y sus dificultades terminan superándoles.

Causas del sindrome de Burnout

Sus principales síntomas son el estrés y la ansiedad aunque pueden darse también síntomas de menor calado, como irritabilidad, problemas para conciliar el sueño o incluso, ataques de ansiedad.

Aunque estos son los síntomas, las causas pueden ser muy distintas, y siempre relacionadas con el entorno de trabajo:

  • Trabajos excesivamente burocratizados, donde hace falta realizar tareas tediosas complementarias al trabajo de acción. Por ejemplo, rellenar informes o supervisar tareas innecesarias.
  • Falta de tiempo para poder realizar las tareas de forma eficaz. Una cosa es ser productivo y otra atender pacientes cada cinco minutos o estar en dos reuniones a la vez.
  • Falta de personal. Hay trabajos donde no se cubren las bajas, de forma que el resto de los miembros del equipo tienen que asumir las tareas adicionales.
  • Contacto directo e intenso de cara al público, donde las interacciones personales ocupan la mayor parte del tiempo.
  • Trabajos que por su monotonía, son poco creativos o rutinarios.

Diferencias culturales que afectan a la implicación en el trabajo

Aunque el sindrome de Burnout o del trabajador quemado se  documentó por primera vez en 1969, no fue hasta los años 80 y 90 cuando se escribió la mayor parte de la literatura existente sobre el tema.

Desde entonces, se ha estudiado en profundidad este trastorno, observando una diferencia importante entre continentes y culturas. Así, en América, los trabajadores tienden a ser más intensos en la realización de las tareas, mientras que los europeos lo son menos.

¿Cuál es el país por excelencia de este sindrome? Japón, donde la responsabilidad y las obligaciones representan una de las cargas culturales más importantes en la vida de una persona.

Formas de detectar a un trabajador quemado

Con frecuencia me has oído decir que los trabajadores son el verdadero activo de la empresa. Si lo comparáramos con una embarcación, la empresa se asemejaría al barco, que no puede zarpar ni hacerse a la mar si no cuenta con una buena tripulación que le ayude a expandir sus velas.

La primera responsabilidad de detectar a un trabajador quemado recae sobre la empresa. Como buen patrón, debe cuidar de que su tripulación goce de todo lo necesario para desarrollar la tarea, empezando por un clima laboral adecuado.

¿Cómo tomar la temperatura del clima laboral? Es difícil, sobre todo en empresas grandes, donde los departamentos de recursos humanos no tienen contacto con otras áreas de la empresa donde se pueden estar fraguando trabajadores quemados sin que nadie lo detecte.

Por eso es necesaria una tarea de monitorización continua, donde los trabajadores sientan que pueden contar con el departamento de recursos humanos para comunicar sus problemas relacionados con el clima laboral.

Analizando en profundidad el proceso a través del cual se forja este sindrome de Burnout, podemos detectar que no es algo repentino, si no un proceso que se alimenta poco a poco hasta terminar con las expectativas y las ilusiones del trabajador.

Qué es el síndrome de Burnout.

Qué puede hacer la empresa para evitar el síndrome del trabajador quemado

Si quieres evitar que los trabajadores de la empresa sufran este problema, no dejes que el proceso llegue hasta el final. La prevención es la mejor forma de evitar que la productividad de la empresa caiga en picado.

¿Qué puedes hacer para evitarlo? Sigue estos consejos para no tener que lamentarlo:

1/ Encuestas de satisfacción

Cada cierto tiempo, es conveniente tomar el pulso del ambiente laboral en el que se mueven tus empleados. Si son anónimas, te permitirán conocer de forma más realista la situación y tomar las medidas necesarias.

2/ Jornadas empresariales

Si se producen fricciones entre los empleados, la mejor manera de intentar solucionarlo es celebrar jornadas empresariales que les permitan conocerse mejor. Aunque las relaciones laborales son difíciles, la comunicación es la clave para intentar solucionarlas.

Existen empresas especializadas en organizar este tipo de jornadas en las que los trabajadores de la empresa pueden establecer los cauces de comunicación necesarios para expresar los problemas que surjan en el día a día.

3/ Canales y mecanismos de reacción necesarios

Además de lo citado anteriormente, es posible implementar canales y protocolos que permitan a los responsables de recursos humanos reaccionar cuando se presentan los síntomas.

Por ejemplo, siempre que sea posible, los protocolos de conflictos laborales pueden ayudar a localizar y solucionar estos problemas.

Para poner en marcha estos protocolos, puedes seguir modelos ya creados por otras empresas, o crear el tuyo propio. Lo primero que debes tener en cuenta es la necesidad de identificar el tipo de conflicto que se está generando.

Entre los conflictos más comunes que puedes encontrar en tu empresa están:

  • Conflicto de recursos. Cuando el trabajador no dispone de los medios necesarios para desarrollar su labor, lo que le impide desarrollar su trabajo con eficacia.
  • Conflicto de percepciones. Al igual que en la vida personal, en la vida laboral con frecuencia se producen diferencias de percepción de las situaciones. Esta situación provoca conflictos que se solucionan la mayoría de las veces con comunicación y paciencia.
  • Conflicto de metas. Volviendo al principio, en una sociedad donde es tan importante la productividad, con frecuencia se exige a los profesionales que cumplan con metas poco realistas. Esto puede provocar que un trabajador se sienta abrumado por la carga de trabajo y termine quemado.

¿Me cuentas si alguna vez has sufrido el sindrome del trabajador quemado? ¿Conoces a alguien que lo haya sufrido? Espero tus comentarios y tus sugerencias sobre cómo se puede solucionar este problema.

Kenia Montes es psicopedagoga y maestra experta en formación. Ayuda a profesores, alumnos y empresas a conseguir un cambio positivo en la formación gracias al coaching educativo y el diseño de formación.

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