Quizás te han llamado así en alguna ocasión: “eres un workaholic, estás todo el día trabajando”. Pero, ¿qué es un workaholic realmente? ¿y cómo puedes saber si eres uno de ellos? Un workaholic no tiene vacaciones, nunca tiene tiempo para su familia y sus aficiones. Cuando está en la playa o tomándose unas cervezas con sus amigos, siempre acaba hablando de su trabajo, incluso cuando no viene a cuento.

¿Te identificas con esta figura? ¿Crees que tienes algo de “workaholic?

Es posible que pienses que simplemente te apasiona lo que haces, pero a veces el problema puede ir algo más lejos si realmente no sabes cuándo decir basta. Probablemente, sin darte cuenta, llevas ya mucho tiempo viviendo para trabajar, en lugar de trabajando para vivir, para cumplir tu misión en esta vida, para ser feliz.

Workaholic: qué es y por qué hay personas que acaban siempre trabajando

Como su nombre indica, un workaholic es una persona que se ha convertido en un adicto al trabajo. Y cuando decimos adicto queremos decir adicto. Necesitas desintoxicarte, dejar de pensar por un momento en que tengo que hacer esto o tengo que hacer lo otro. Hacer un alto en el camino y ver a dónde estás conduciendo tu vida.

Porque tengo una mala noticia para ti; por mucho que te afanes, por mucho que trabajes en algo, si no tienes claro hacia dónde vas, si no sabes qué es lo que necesitas como ser humano, aunque consigas todos tus objetivos seguirás teniendo un problema: cómo evitar que el trabajo te impida vivir.

El problema del workaholic nace muchas veces de no saber definir tus objetivos. Como no sabes lo que realmente quieres y necesitas, acabas utilizando el trabajo como un medio de escape para evitar pensar en otras cosas de la vida. Sin embargo, el hecho de trabajar no va a hacer que esas otras cosas desaparezcan, además de que puede tener consecuencias negativas para tu salud.

¿Cuáles son las características del workaholic?

No creo que haya un único modelo de workaholic. De hecho, todos los que trabajamos podemos compartir algunas características en algunos momentos. La diferencia está en cuando el trabajo se ha convertido en el centro de nuestra vida, de forma prolongada en el tiempo, hasta el punto de afectar a nuestro equilibrio.

¿Cómo puedes saber entonces si eres uno de ellos? ¿Qué es lo que caracteriza a un workaholic?

  • Es una persona que tiene problemas para delegar trabajos; quiere hacerlo todo. Incluso cuando hay otras personas que pueden hacerlo, acaba afanándose por controlar a esas personas de forma obsesiva porque necesita trabajar más.
  • Es alguien que no lleva una vida equilibrada: palabras como dieta, deporte, familia, pareja, aficiones o incluso viajes quedan en segundo plano cuando el trabajo se introduce de por medio.
  • El workaholic también puede ser una persona con una enorme ansiedad, ya que asume más tareas de las que realmente puede. Es alguien que, incluso si es muy eficiente, puede que tenga miedo a su futuro, a que su negocio quiebre, a perder el dinero que ha ganado, etc.
  • Quizás tienes problemas para conciliar el sueño, o incluso te puedes encontrar irritable cuando te hablan de otros asuntos que no tienen que ver con tu trabajo.

No todos los workaholics son emprendedores o empresarios; también hay trabajadores por cuenta ajena que están realmente obsesionados con su empleo. Muchas veces, el exceso de horas extras puede acabar convirtiéndose en el origen de su adicción al trabajo. De hecho, ser un workaholic no está reñido con el síndrome del trabajador quemado, del que hablé en otra ocasión. Puedes ser un adicto al trabajo y, al mismo tiempo, odiarlo.

Pero lo más curioso de todo es que, en muchas ocasiones, el workaholic no es consciente de que lo es. Piensa que realmente su trabajo es lo más importante del mundo y trata de auto-justificar la falta de equilibrio.

Sobra decir que las consecuencias de ser un workaholic pueden ser terribles: para tu salud, para tu pareja, para tus hijos, para tu propia vida… En el blog de Lambdatres nos enseñan las 5 consecuencias de la adicción al trabajo.

¿Es realmente el trabajo tan importante? ¿Cómo dejar de ser un workaholic?

El trabajo es importante, muy importante; cuando lo tienes y cuando no lo tienes. Con esto no queremos decir que no tengamos que dar lo mejor de nosotros mismos, o que no podamos tener pasión por nuestro empleo. La pasión por tu trabajo es signo de que eres feliz con tu empleo o tu negocio, por lo que es perfecto para ti.

El problema radica en no entender que nosotros, como seres humanos, tenemos un límite. Que nuestro cuerpo y nuestra mente necesitan descanso. Y que hay otras cosas en la vida aparte del trabajo, incluso si estamos haciendo el trabajo que nos gusta.

Las personas que están muy obsesionadas con el trabajo generalmente tienen una visión sólo a corto plazo, muy focalizada en un aspecto de la vida: el dinero o la autorealización laboral. ¿Pero y nuestra autorealización social? ¿No hay más logros en la vida?

Uno de los pasos para dejar de ser un workaholic empieza por aprender a definir tus objetivos de vida. Teniendo claro cuáles son tus objetivos de vida, te será más fácil orientarte y postularte para realizar trabajos que realmente te gustan y te interesan; saber también qué tipo de formación es más conveniente para ti y seguir avanzando en esa línea.

La asesoría de formación en las empresas también ayuda a conseguir que los resultados se sientan satisfechos y puedan llevar una buena conciliación entre vida laboral y familiar, siendo más productivos al mismo tiempo que más felices, por lo que llevar una vida equilibrada ayuda no sólo a la persona, sino también a su entorno laboral.

Nunca trabajes sin una meta; el trabajo es el medio, un medio que podemos y debemos disfrutar. Pero el fin lo pones tú. Sal de ese círculo vicioso donde la solución a todo es trabajo y más trabajo. Sal de esa contradicción: trabajo para ganar dinero para hacer lo que quiero y ser feliz, pero luego resulta que el trabajo me quita tiempo para ser feliz.

Reconoce tus límites para después superarlos. Ser un workaholic te impide desarrollar, muchas veces, ese pensamiento creativo que puede ayudarte a construir el futuro que deseas.

 

¿Te gustaría dejar de ser un workaholic? ¿Estás obsesionado en el trabajo? Te aseguro que tiene solución. Y que si has llegado hasta aquí es porque ya estás dando los primeros pasos. Sigue adelante.

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Kenia Montes es Gestora de Programas de Formación y Proyectos de Empleo. Orientadora profesional, Especialista en Diversidad y Familia. Diseña itinerarios según necesidades y demandas de centros educativos y específicos, entidades sociales, organismos, y empresas protegidas y ordinarias.

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