¿Son las redes sociales el enemigo del formador/a? ¿Se han convertido en un mero elemento de distracción, que fuerza que los alumnos/as no pongan plena atención en la clase? Si no puedes vencer a tu enemigo, únete a él. Cada vez son más los educadores que se deciden a aprovechar el uso de las redes sociales en la enseñanza de sus programas formativos.

Jóvenes de todas las edades han crecido con Facebook, Twitter, Instagram y otras redes sociales, hasta el punto de que forman una parte clave de sus vidas. Ignorar esta herramienta educativa es dejar escapar una oportunidad que te puede permitir lograr una mejor y mayor interacción con tus alumnos/as.

Las redes sociales en la enseñanza: una historia de amor-odio

En las aulas, no sólo con adolescentes y jóvenes, veo a menudo que el profesor/a tiene que competir por captar la atención de sus alumnos/as, que están más pendientes de su smartphone que de la charla.

Esto puede llevarnos a diversas conclusiones sobre las redes sociales en la enseñanza. Seguramente las habrás oído mucho:

  • “La gente de ahora no respeta ya a los maestros, ni siquiera les prestan atención”.
  • “Si pones ordenadores e Internet en el aula, los alumnos pasarán más tiempo mirando su Facebook que atendiendo a la lección”.
  • “A través de las redes sociales no se puede aprender nada que sirva para mejorar el conocimiento, sólo hay selfies, postureo y vídeos de gatitos”.

Y no te vamos a negar la realidad, porque en las redes sociales hay todo eso, y mucho más.

Pero generalmente la realidad no es blanca ni negra, ya que el problema no está única y exclusivamente en los alumnos. El problema está en el cambio de paradigma de la enseñanza.

La historia de las redes sociales se refleja en una relación de amor-odio; son nuestro enemigo, pero también pueden ser nuestro compañero, nuestro ayudante para conectar con los alumnos. Diversos estudios han demostrado el papel de las redes sociales en la transformación de la enseñanza.

Cómo las redes sociales han cambiado la manera en que entendemos la clase

Una de las singularidades de la web 2.0 es la posibilidad de la interacción. Antes, tú simplemente publicabas un mensaje en una página web y todo el mundo podía leerlo. La red era un campo profundamente multidireccional porque podías llegar a mucha gente.

Pero las redes sociales han llevado las cosas mucho más allá. Ahora puedes interactuar con muchas personas al mismo tiempo. Las respuestas pueden ser casi inmediatas. Tenemos cierta adicción al “feedback”. Y además, si algo no nos gusta, rápidamente podemos hacer click en la X y cerrar la ventana.

¿Cómo ha cambiado todo eso la manera de entender la clase?

  • Si esperas que tus alumnos van a soportar pasivamente una clase sin preguntas, interacción, comentarios y feedback, vas a tener un problema.
  • Si lo que le cuentas a tus estudiantes no les resulta interesante, ya no van a hacer un esfuerzo por escucharte. Le darán a la X en la pantalla de su mente y estarán pendientes de cualquier otro input que llega a sus vidas a través del smartphone.

Por tanto, la clase del siglo XXI tiene que parecerse mucho más al muro de una red social. Dejar de lado esa comunicación unidireccional. Decir adiós a esas clases donde los alumnos no participan y se limitan a escuchar pasivamente cosas que luego no van a recordar.

Utiliza las redes sociales en la enseñanza: aprovecha el aprendizaje colaborativo

Algunos me dirán: “Bueno, ¿y cómo llevamos esto realmente a la práctica?, ¿de qué forma puedo aprovechar Facebook para transmitir enseñanzas?”

Y es aquí donde empezamos a entender el concepto del aprendizaje colaborativo.

¿Cómo aprenden los alumnos? El profesor no está simplemente volcando sus conocimientos de cerebro a cerebro en la mente de sus alumnos. Durante el proceso educativo, pasan muchas cosas.

  • Los alumnos interactúan entre ellos, adquiriendo conocimientos unos de otros.
  • El profesor transmite conocimientos a un alumno, que luego ese alumno comparte con los más cercanos.
  • Los alumnos buscan información en otras fuentes ajenas al aula y al profesor.
  • Google y Youtube se convierten en un poderoso aliado para que los alumnos puedan acceder al conocimiento sin fronteras.

Por tanto, ¡entiende que no estás sólo en este universo! El aprendizaje de los alumnos no depende única y exclusivamente de ti.

Puedes adaptarte a las redes sociales, para aprovechar las ventajas del aprendizaje colaborativo, o seguir luchando contra ellas.

Claves prácticas para utilizar las redes sociales en la enseñanza

Haría falta todo un máster para explicar la inmensa variedad de fórmulas que nos ofrecen las redes sociales en la enseñanza. Pero te dejo con algunas que se me ocurren:

  • Crear la página de Facebook de tu asignatura, pedir a tus alumnos que le den a like y compartir contenido valioso a través de vídeos, infografías o imágenes, que les ayuden a asentar sus conocimientos cada día.
  • Crear tu propio canal de Youtube para compartir conocimientos adicionales, o explicar dudas que los alumnos te manden por e-mail, y luego compartirlas con todos por Facebook.
  • Preparar debates sobre temas de interés de tu asignatura, en los que tus alumnos tengan que interactuar, aportando sus ideas y demostrando los conocimientos adquiridos.
  • Realizar encuestas a través de Facebook o Twitter para recoger información sobre conocimientos previos de tus alumnos, o cualquier otra idea.
  • Utilizar las redes sociales como fuente de información para acceder a expertos en la materia sobre la que estás enseñando.

Recuerda, si tú no lo haces, tus alumnos lo harán por ti. ¿Por qué no participar en el proceso de compartir conocimiento?

Errores comunes al introducir las redes sociales en la enseñanza

Una de las cosas de las que explico en mi asesoría en tecnología educativa es que no es absolutamente necesario utilizar todas las herramientas y tecnologías para adaptarse al siglo XXI.

Por el mismo motivo, si has decidido aprovechar las redes sociales en la enseñanza, ¡no hace falta que las utilices todas!

De hecho, también puedes utilizar redes sociales educativas si realmente te conviene. No tienes por qué quedarte sólo en Facebook y Twitter.

Conoce el mundo de las redes, observa cómo otros profesores las utilizan y empieza a utilizarlas tú mismo. Descubrirás que Internet puede ser una ventana abierta hacia la mente de tus alumnos. Una ventana a través de la cual no sólo vas a dar, sino también recibir.

¿Estás dispuesto a empezar a usar las redes sociales en la enseñanza? ¿Por qué no empiezas dejándome un comentario para que pueda saber de ti?

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