Me gustaría comentar en este post un estudio publicado en la “Revista Comunicar”, en relación a la integración de las TIC en las aulas. Las nuevas tecnologías han supuesto una verdadera revolución educativa, como hemos comentado en más de una ocasión. Pero eso no quiere decir que su aplicación en el entorno de las aulas haya sido siempre la más acertada. De hecho, aún sigue existiendo necesidad de crecimiento en este área.

Existe una serie de creencias sobre el papel que deben jugar las TIC en las aulas. Muchas veces, estas ideas vienen motivadas por un comprensible y natural escepticismo ante los cambios, pero en otras a un exceso de pasión por las TIC que nos conduce a integrarlas, pero de manera ineficaz.

Las nuevas tecnologías no sustituyen a los recursos educativos tradicionales

Se podría llegar a pensar que, por el hecho de introducir pizarras digitales, proyectores de diapositivas modernos, conexión wifi a Internet o aplicaciones en la nube, necesariamente esto va a mejorar el desarrollo educativo en el aula y supone un abandono completo de los métodos tradicionales de enseñanza.

Lo cierto es que no tiene porqué ser así. Y, de hecho, en muchas ocasiones la integración de las TIC en las aulas lo único a lo que ha dado lugar es la implementación de un modelo didáctico híbrido. Es decir, no se renuncia a los libros de texto o pizarras tradicionales, ni a métodos tradicionales de enseñanza que se han demostrado eficaces, sólo por estar a la última moda en el uso de las nuevas tecnologías.

“Integración tecnológica no es comprar nueva equipación tecnológica, ni una nueva conexión wifi.

El verdadero error al integrar las TIC consiste en comprar nuevos dispositivos y nuevo hardware para el equipamiento del aula. Pero no utilizarlo de manera integrada y adaptada a la enseñanza. O, mejor dicho, utilizar estos nuevos elementos con una finalidad didáctica y no sólo por el hecho de introducir las nuevas tecnologías en el aula.

Según el estudio que mencionábamos al principio, sí que están desapareciendo algunos elementos de tecnología desfasada o antigua de las aulas. Las TIC están sustituyendo elementos como los proyectores de transparencias y equipos de música y audiovisuales no interactivos. Pero el uso de las nuevas tecnologías, por otra parte, no implica necesariamente que se esté innovando en la manera de transmitir los conocimientos.

La integración de las TIC no implica innovación pedagógica

Uno de los hechos llamativos que arroja el estudio es que vamos hacia modelos mixtos, donde recursos tradicionales y recursos propios de las TIC se complementan. Pero esto no sólo afecta a los materiales o herramientas utilizados en el aulas, sino también a los relacionados con los propios contenidos de la enseñanza.

Por el hecho de introducir, por ejemplo, el uso de aplicaciones de ordenar o recolectar información de Internet, no se está quebrantando necesariamente los patrones sobre los que se sustenta una buena transmisión del conocimiento. Siempre está presente el criterio humano y la capacidad de orientación pedagógica del profesor a la hora de utilizar las herramientas más eficaces.

Ya lo advertíamos también cuando hablábamos del uso antipedagógico de las TIC. Lo que no quiere decir que las nuevas tecnologías sean malas o ineficaces, sino que muchas veces se quiere justificar la falta de un programa pedagógico eficaz con el uso de cuantas más herramientas y aplicaciones online mejor.

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Dos modelos de integración de las TIC en las aulas

Cuando hablamos de integrar las TIC en los centros de formación, existen dos formas de hacerlo. Una de ellas es una integración débil y poco desarrollada. No se utilizan las nuevas tecnologías con mucha frecuencia, por un lado, y por otro, su naturaleza es poco variable. En cambio, hay un modelo de integración intensa que se caracteriza por un uso muy frecuente de las nuevas tecnologías, así como por el uso de una gran variedad de recursos tecnológicos en el aula.

En el primer modelo, las nuevas tecnologías se están utilizando, pero no están integradas dentro de la dinámica de la clase. Es decir, se nota que se están empleando de manera forzada, sin que tenga una finalidad práctica, lo que a veces lleva a perder el tiempo de clase.

Pienso que esto muchas veces se debe al desconocimiento de cómo utilizar cada herramienta tecnológica, cuándo es conveniente utilizar cada una, cuándo una herramienta es realmente práctica para la transmisión de un conocimiento o habilidad concretos, hacia la adquisición de unas competencias determinadas.

En el segundo modelo de integración de las TIC intenso, las nuevas tecnologías están integradas dentro de la propia dinámica del aula. Es decir, se emplean cuando son realmente útiles, de manera eficaz, y orientadas al objetivo último de la enseñanza para el que se justifica su uso. Pero además, se enmarcan dentro de la renovación metodológica que implica la enseñanza actual. Nuevas tecnologías implican nuevas personas, y las nuevas personas requieren de nuevas metodologías.

Integración de las TIC en las aulas.

Menos edad y más uso personal no siempre es mejor integración de las TIC

Otro de los datos que más llama la atención es que no son precisamente los profesores más jóvenes los que utilizan las TIC con mayor eficacia en el aula. Son en cambio los maestros de mediana edad (entre 45 y 55), es decir, los más veteranos, quienes ponen mayor empeño en el uso de la tecnología de una forma eficaz y adecuada a los objetivos de la clase.

Pienso que en este aspecto interviene la profesionalidad y veteranía del profesor desde el punto de vista pedagógico. El uso de las TIC no lo justifica todo; de hecho, las TIC deben ajustarse a la finalidad pedagógica para el que se han destinado y por lo que se justifica la inversión que se ha hecho en ellas.

Utilizar las nuevas tecnologías en casa o para uso personal no significa que sepamos cómo utilizarlas de forma didáctica con éxito. En cambio, una gran experiencia y conocimientos profundos en pedagogía es lo que más ayuda a sacar el máximo partido a las nuevas tecnologías. Los buenos profesores siempre van a ser buenos profesores; sólo tienen que conocer los recursos que tienen a su disposición.

Me preocupan, en cambio, los centros de formación y profesores que han adoptado las TIC en su día a día, invirtiendo en recursos y tecnología. Y, sin embargo, no están dándoles un uso eficaz, o no las están empleando con frecuencia, debido a la falta de asesoramiento pedagógico para conseguir el fin por el que todos estamos aquí: que nuestros alumnos aprendan aquello que les estamos transmitiendo.

¿Se han implementado nuevas tecnologías en tu centro? ¿Se ha desarrollado una buena integración de las TIC? Te invito a que no te pierdas mi “Guía de integración tecnológica en las aulas” y conozcas las técnicas adecuadas para implementar con éxito las nuevas tecnologías. Espero que puedas comentarme tu opinión en los comentarios.

Kenia Montes es psicopedagoga y maestra. Apuesta por la formación de calidad, la inclusión educativa y la integración de la tecnología en las aulas. Diseña formación y asesora a instituciones y empresas.

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