Hoy entrevisto a Juan Pablo Sánchez del Moral coordinador de innovación educativa en el colegio madrileño Tajamar. Mago, profesor de matemáticas y amante de la innovación tecnológica en las aulas.

Bienvenido, Juan Pablo. En este blog insistimos en que el reto tecnológico no se puede evitar. Es algo que debemos poner en marcha más tarde o más temprano. ¿Qué ha supuesto para vosotros la integración de la tecnología?

Ha supuesto un cambio de mentalidad grande. Y el principal cambio es el darse cuenta de que la tecnología no es lo importante, sino la metodología para dar las clases. Es decir, que podrías tener mucha tecnología en el aula y seguir dando clase como siempre, incluso si no se usa bien puede retrasar el aprendizaje.

La tecnología es un catalizador al servicio de la metodología que se usa en clase. Ayuda a comunicarse mejor, a poder usar herramientas muy potentes, pero no es lo principal.

Sabemos que no es algo que se improvisa de una día para otro. ¿Dónde y cuándo se ha producido la integración?

Día a día desde hace 7 años, hemos implantado ipads en todas las clases de primaria y secundaria de Tajamar. Además en cada aula disponemos de un portátil y un proyector de corto alcance para que no de sombra y se pueda escribir correctamente en la pizarra.

Supongo que ante semejante cambio, en Tajamar habréis encontrado muchas piedras en el camino. ¿Cuáles son las barreras a la integración que habéis encontrado?

Muchas barreras técnicas, de actualización de dispositivos, compatibilidades, etc.

Y la otra barrera es la mental, la capacidad de cambio. Hay que explicar y trabajar de una manera distinta, más dinámica que obliga a los profesores a salir de su zona de confort.

¿Qué papel han jugado las familias en la integración?

TODO. El comienzo de usar tablets en el colegio fue fruto de una encuesta a familias en la que vimos que demandaban diferentes mejoras en el colegio, entre ellas la de mejorar en las nuevas tecnologías.

¿Cuáles han sido las mejores etapas en la integración de las TIC´s?

La mejor etapa la estamos viviendo ahora, y lo que nos queda…

Una vez dominada la herramienta y aplicada correctamente a distintas metodologías de enseñanza, las clases son mucho más significativas, interesantes y motivantes, lo que lleva a que los alumnos aprendan mejor que es el principal objetivo de un colegio y cualquiera de sus herramientas.

Desde aquí animamos a todos los padres y profesionales de la enseñanza a que visiten el blog flippeando, donde encontrarán información de primera mano de cómo aceptar y convivir con los nuevos retos formativos y donde Juan Pablo colabora de forma habitual.

No quiero cerrar esta entrada sin recoger la otra cara de la moneda: las familias. Porque si algo he aprendido desde mi experiencia como profesional de la formación, es que sin ellas, nada es posible.

La opinión de las familias

Como ha comentado Juan Pablo, es en las familias donde reside la enorme preocupación por mejorar la calidad de la enseñanza y adaptar la formación para que garantice el futuro de nuestros hijos.

Por eso, recojo aquí la opinión de Carmen, una madre del colegio Tajamar, donde sus hijos acuden y que ha vivido en primera persona la integración de las tecnologías en las aulas. ¡Gracias por tu colaboración, Carmen!

“Cuando me dijeron que el mayor de mis hijos comenzaría las clases con un iPad lo primero que pensé fue que no iba a ser fácil.

En aquellos primeros momentos, me pareció que una tablet (ahora ya hay 3) en casa iba a suponer un problema. Me preocupaba que mi hijo no se centrara y que perdiera el tiempo “trasteando”.

El colegio nos tranquilizó en este sentido desde el primer momento. Nos ofrecieron una amplia información sobre cómo se resolverían los problemas más cotidianos, como por ejemplo, cuando no hay una wifi disponible, o cómo se califica a los alumnos a través del dispositivo.

Además, nos han ofrecido clases para padres que no están familiarizados con esta tecnología, de forma que podamos ayudar a nuestros hijos en sus tareas.

Ahora sé que una tablet no es una puerta abierta a un mundo que no puedo controlar, sino una herramienta de trabajo que ha enseñado a mis hijos a desenvolverse en un mundo nuevo que no va a dar marcha atrás.

Siento que están más preparados para hacer un uso responsable de la tecnología y que el día de mañana estarán preparados para el futuro profesional en competencias tecnológicas.

Además, sé que esta integración no es simplemente usar herramientas, sino un cambio de mentalidad hacia una clase donde se fomenta el trabajo en equipo y la participación de todos. Estoy muy satisfecha con el proyecto y con la atención del colegio.

“Ahora siento que mis hijos están preparados para el futuro profesional que exige competencias tecnológicas muy avanzadas.

Me gustaría conocer tu opinión, y saber si en el centro educativo en el que tus hijos o tú participáis, se llevan a cabo iniciativas como estas. ¿Estás satisfecho con el trabajo? ¿Me cuentas tu experiencia? Te espero en los comentarios.

Kenia Montes es maestra y psicopedagoga. Apuesta por la formación de calidad, la inclusión educativa y la integración de la tecnología en las aulas. Diseña formación y asesora a instituciones y empresas.

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