Cada vez tengo más claro que las instituciones y centros formativos necesitan apostar por el diseño de programas de formación online.

Los propios directivos de las instituciones de formación se han ido dando cuenta de ello; los alumnos de hoy no son los alumnos de ayer. Se requieren programas más prácticos y orientados a la vida diaria. Pero también presentados de un modo diferente.

Con vídeos que ellos puedan ver una y otra vez. A través de un foro de debate en el que compartir con otros alumnos. Con materiales que puedan descargar libremente para trabajar.

¿Estamos ofreciendo a los estudiantes los cursos de formación que necesitan? ¿Cómo es el diseño de un programa de formación online?

¿Qué tener en cuenta en el diseño de programas de formación online?

Quizás sea porque la enseñanza tradicional no acaba de estar acostumbrada a las nuevas herramientas de aprendizaje. O porque, en el fondo, no existe todavía un método claro y específico para el diseño de programas de formación en Internet que valga para todo el mundo.

Veamos algunos puntos clave:

  • Las distracciones abundan (redes sociales, otras páginas de Internet, etc.). Si quieres mantener la atención del alumno, más vale que los materiales o vídeos sean altamente atractivos.
  • El curso online tiene que ser práctico e ir al grano. No podemos llenarlo de paja porque los alumnos son plenamente conscientes de ello.
  • Que sea online no significa que el curso no deba tener una estructura. No es un conjunto de conferencias, o una serie de borradores o apuntes.
  • De hecho, cuanto más dispersa sea la formación, más difícil te resultará venderla.
  • El precio no puede ser igual al de la formación presencial. Si quieres posicionarte, debe tener un precio asequible o saber venderlo muy bien.
  • Tienes que hacer mucho énfasis en el valor del curso: qué habilidades y competencias se adquirirán al terminar éste, qué profesores van a intervenir, cuántas horas de trabajo hay detrás, etc.
  • La planificación del curso es esencial: cuáles serán los contenidos, qué sistema utilizarás para responder a las dudas de los alumnos, etc.

Hay muchas formas y metodologías de diseño de programas de formación, pero no todas tienen éxito. Una de las decisiones que hay que tomar, por ejemplo, es cómo se va a impartir el curso, en qué plataforma y con qué herramientas.

“Los alumnos de hoy no son los alumnos de ayer, necesitan formación más práctica.

Qué herramientas elegir para impartir formación online

Uno de los inconvenientes con los que se encuentran las instituciones y organizaciones sociales a la hora de impartir programas de formación online es el desconocimiento de las plataformas.

Antes de optar por una u otra, debemos tener en cuenta el tipo de curso que vamos a ofrecer. No es lo mismo un curso especializado de 300 horas, que una serie de webinars o talleres cortos sobre alguna temática.

Para ofrecer tu curso online, tienes muchas opciones a tu disposición y no todas requieren una inversión demasiado alta.

1. Utilizar la web de la institución u organización para ofrecer el curso. Con la ayuda de tu programador informático, puedes crear una serie de contenidos a los que sólo se pueda acceder por el pago de una suscripción.

2. Acudir a una plataforma de cursos, como Udemy o Tutellus, a través de las cuales podrás ofrecer y vender el curso. Como único inconveniente, cabe señalar que en este caso dichas plataformas se llevarían una comisión, aparte de que los alumnos visualizarían los contenidos del curso desde una web ajena a tu centro o institución.

La primera opción es la forma, digamos, más profesional y eficaz con el que un centro de formación puede ofrecer cursos online. La segunda es más económica y requiere de menos trabajo y conocimientos, aunque presente sus inconvenientes.

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Pasos para diseñar un programa de formación online

Hoy parece que todo el mundo vende cursos: desde profesionales freelance hasta centros de formación que se han sumado a los programas de formación online.

Pero, ¿cómo lo hacen y qué hay que tener en cuenta para el diseño de programas de formación online? Déjame que te cuente los pasos que hay que tener en cuenta.

1/ Define el objetivo del curso

El curso tiene que tener un objetivo claro y definido. Por ejemplo: “Curso online para mejorar tus habilidades sociales”, “Técnicas de estudio para aprobar un examen”, etc.

Cuanto más práctico y evidente sea lo que aprenderás con dicho curso, más fácil será que los alumnos se apunten para realizarlo.

2/ Utiliza elementos multimedia

Hay cursos online que sólo incluyen textos y más textos. El resultado es que muchas veces los alumnos se acaban aburriendo. Unos minutos de vídeo en cada lección pueden ser de gran ayuda para amenizar las clases.

No obstante, el vídeo no es el único medio para ofrecer un curso por Internet. Puedes crear también lecciones escritas, apuntes en pdf, infografías, esquemas, podcast… Todo lo que consideremos que puede ayudar a una mejor comprensión de la materia que se imparte.

3/ Planifica los contenidos en lecciones

Todos los cursos, aunque sean online, tienen que estar distribuidos en diferentes lecciones. Más vale muchas lecciones cortas, que no muy pocas lecciones largas.

Independientemente de que el curso sea online, tenemos que mostrar al alumno que el curso está pensado para hacerlo durante 8 semanas, tres meses o un año. No obstante, una de las ventajas del diseño de formación online es que el alumno podrá elegir seguir el curso a su propio ritmo.

4/ Crea una estructura coherente

Muchos cursos dan la sensación de tener una estructura mal diseñada. Pero piensa que un curso de formación online debe ser como el guión de una película. Si el curso empieza mal, el alumno se aburrirá y no lo continuará. Si empiezas en cambio por lo más interesante, lo más atractivo, habrás puesto el cebo para llamar la atención de los estudiantes.

5/ Busca la variedad

No sólo en cuanto a los medios que utilices (texto, vídeo, imagen…), sino también en cuanto a los profesores que impartirán el curso. Un curso online en el que intervienen diferentes personas da sensación de calidad y un gran trabajo detrás de planificación.

Nunca hay que dejar de aprovechar las oportunidades para incluir entrevistas, conferencias o cualquier intervención que pensemos que pueda ser relevante.

6/ Mantén el contacto y la interacción con los alumnos

Uno de los principales inconvenientes de los cursos online es que no siempre hay la misma relación profesor-alumno que en la vida real. Pueden, de hecho, apuntarse personas de diferentes países y ciudades, lo que hará imposible esta interacción directa.

Sin embargo, eso no quiere decir que el curso no deba facilitar mecanismos para que esa relación sea posible. Por ejemplo, a través de foros, e-mails o blogs a través de los cuales profesor y alumnos puedan interactuar. Pero no sólo para eso; también para fomentar el compañerismo y el aprendizaje punto a punto entre los alumnos.

Diseño de programas de formación a medida.

Conclusión

No todos los cursos funcionan, ni todos están bien planteados. Si necesitas ayuda para crear o revisar un curso de formación online en tu empresa, tu centro formativo o institución de enseñanza, te invito a que conozcas mis servicios en diseño de formación y dejes que te muestre nuevas formas y metodologías para transmitir conocimientos.

Espero que este artículo te haya arrojado algo de luz sobre cómo plantear el diseño de programas de formación cuando hablamos de cursos en Internet. Sin duda un gran camino por explorar en el que hay mucho que mejorar. ¿Me cuentas tus ideas?

Kenia Montes es maestra y psicopedagoga. Apuesta por la formación de calidad, la inclusión educativa y la integración de la tecnología en las aulas. Diseña formación y asesora a instituciones y empresas.

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