Cuando se habla de brecha digital, muchos piensan solamente en la población de más de 60 años. Un porcentaje amplio de personas que no manejan habitualmente un ordenador. Gente que tiene dificultad para leer un correo electrónico, publicar un artículo en un blog o estar al tanto de las redes sociales. Pero, ¿qué es lo que pasa con los colectivos vulnerables?

Todo el que haya trabajado en el mundo de la enseñanza post-obligatoria se ha encontrado con este problema. Muchos jóvenes y adultos no están adaptados al uso de las TIC en su día a día.

¿A quién afecta la brecha digital?

No es difícil pensar en ellos, tenerlos también presentes. Porque quien no ha seguido un itinerario educativo completo y adaptado a las TIC también tiene deficiencias en su uso. Por ejemplo:

  • Personas con pocos recursos que no pueden costearse una conexión a Internet.
  • Personas en situación vulnerable que no pueden comprar los programas de ofimática más habituales.
  • Inmigrantes de países con una menor cultura digital
  • Estudiantes que abandonaron la educación a una edad temprana y están un paso por detrás en el uso de las nuevas tecnologías.

Hoy día, hasta para entregar un currículo o para aspirar a cualquier puesto de trabajo, es importante no sólo tener un manejo básico de un ordenador. También tener algunos conocimientos: usar los programas más habituales o, cuando menos, saber navegar de forma adecuada por Internet.

De ahí la importancia de que no sólo hablemos de la “brecha de acceso a la tecnología”, sino la “brecha del uso”. Muchas veces, los estudiantes sólo destinan los dispositivos tecnológicos a una finalidad lúdica y no educativa, como apuntan en el blog Inclusión Digital Educativa.

Pero no todo el mundo está preparado. La brecha digital afecta especialmente a los colectivos más vulnerables. ¿Qué podemos hacer como profesores y formadores para ayudar a las personas que tienen un menor control de la informática?

Veamos algunos trucos.

1. Facilita los medios necesarios

Ante todo, lo ideal para quienes tienen dificultades para manejar un ordenador o navegar por Internet es que puedan tener acceso a los recursos.

Muchos centros educativos incluyen salas de informática en sus dependencias para uso de los alumnos. Algunos centros, para ahorrar costes, han implementado los famosos mini-ordenadores o thin client (cliente ligero). Apenas cuestan 30 euros y funcionan como un ordenador normal. Se trata de pequeñas computadoras con muy bajos recursos, pero suficientes para conectarse a un servidor central o poder realizar tareas básicas.

Por supuesto, tener Internet Wifi en el aula también es de gran importancia para que los alumnos puedan conectarse mientras están en el centro.

2. Ten paciencia con tus alumnos

Hay que entender que quienes no son nativos digitales tienen el mismo problema que las personas que hablan otro idioma. No están habituados al uso de la tecnología; necesitan seguir un proceso de inmersión. No podemos pretender que tengan los mismos conocimientos que un nativo digital de la noche a la mañana.

Sé paciente con ellos, explica cosas básicas de forma sencilla para que las puedan seguir. Como profesor, no dudes en proporcionarles manuales o páginas de Internet en las que puedan encontrar información sobre los programas que deben usar.

3. Fomenta el trabajo en grupo

Otro truco muy útil para ayudar a los alumnos a superar la brecha digital es fomentar el trabajo en equipo. Cuando haya varios estudiantes en un aula, pregunta quién tiene ordenador. Organiza la clase por grupos para que todos puedan utilizar las nuevas tecnologías.

Además de fomentar la socialización, estarás evitando que haya alumnos que se queden aislados. Todos podrán hacer los trabajos necesarios porque desarrollarán las tareas juntos.

4. Rompe los mitos sobre la tecnología

Una de las barreras causantes de la brecha digital es el miedo a equivocarse. Quien desconoce, habitualmente tiene miedo de que hacer click en el lugar equivocado vaya a provocar que salte un virus, o explote una bomba.

Animar a los alumnos a racionalizar sus acciones y perder el miedo a equivocarse es esencial. El método de ensayo-error te hace ahorrar mucho más tiempo que la lectura completa de libros y manuales. De hecho, la mayoría de nativos digitales han aprendido a usar las TIC mediante la prueba y la intuición.

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5. Promueve el uso de los buscadores

Internet es una increíble base de datos de información. Podemos acceder en cuestión de minutos a casi cualquier rama del conocimiento. Sin embargo, muchos alumnos, que no están acostumbrados a consultar en Google cuando tienen una duda, se hacen un lío en los momentos clave.

A veces preguntar a alguien que sabe algo es mucho más lento y complicado que buscar en Google.¿Por qué no enseñar a buscar en Google? Imagínate que hicieras unas 50 búsquedas en Google al día. Y de esas 50 búsquedas, accedieras a unas 100 páginas web diferentes. Imagina que haces eso todos los días. ¿Te das cuenta de cómo aumenta tu conocimiento?

6. Anima a utilizar el software libre

Por suerte, hay muchas personas en el mundo que trabajan para vencer la brecha digital. Entre ellas, todos los promotores del software libre. Si a veces ya es difícil para algunas personas acceder a la tecnología, ¿por qué además es necesario tener que pagar por ella?

No siempre es necesario utilizar el paquete de Microsoft Office (de pago) para trabajar programas de ofimática. Tenemos soluciones gratuitas en la nube, como las hojas de Google Sheets y Google Docs. También están los programas del OpenOffice, de distribución gratuita.

7. Informa de los sitios con conexión a Internet

Hoy cada vez más el mundo tiende a estar más interconectado. Por eso, aunque los colectivos más vulnerables no puedan costearse un proveedor de Internet, eso no quiere decir que no puedan conectarse a la red.

Informa a tus alumnos de los sitios en tu ciudad donde pueden conectarse gratuitamente. Bibliotecas públicas, instituciones educativas, espacios de tu ciudad donde haya conexión gratuita, etc.

Conclusión

Dando pequeños pasos, quienes no manejan las nuevas tecnologías pueden situarse a la par de un verdadero experto. Es cuestión de dejarse llevar por la intuición y tener los medios necesarios. Unas cosas les llevarán a otras. Así es como todos hemos ido avanzando.

Si tu centro aún no está adaptado a las nuevas tecnologías, te propongo que leas la Guía de integración tecnológica en las aulas.

¿Estás luchando para combatir la brecha digital entre tus alumnos? ¿Qué otras soluciones propones para vencer la brecha digital en la educación?

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Kenia Montes es psicopedagoga y maestra experta en formación. Ayuda a profesores, alumnos y empresas a conseguir un cambio positivo en la formación gracias al coaching educativo y el diseño de formación.

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