Hay quien piensa que estar motivado significa tener ánimo, ganas de hacer algo. Pero en esta definición hay que añadir un matiz: estar motivado significa tener un motivo. ¿Cuál es tu motivo para estudiar? ¿Por qué estudias eso y no otra cosa? Ese es uno de los puntos que trato de abordar en mis sesiones de coaching educativo para estudiantes.

Muchos jóvenes estudiantes no saben por qué estudian. Se sienten desorientados, no saben lo que quieren. No encuentran el camino que les gustaría. No saben muy bien, todavía, quiénes son.

Existe un fuerte problema de identidad. Algo, por otra parte, muy lógico en las edades donde el estudiante empieza a tener que tomar decisiones y hacer elecciones.

¿Cómo mantenerse motivado para estudiar? ¿Cómo conseguir aprobar ese examen, sacar ese curso adelante, sin echarse atrás? Voy a darte una pequeña ayuda.

Las 2 grandes preguntas del coaching educativo para estudiantes

Los profesionales del sector somos conscientes de esto. Hay dos preguntas clave que hay que tener muy en cuenta en el coaching educativo para estudiantes.

  • ¿Por qué estoy estudiando lo que estudio?
  • ¿Qué beneficios obtendré después de haberlo logrado?

Voy a tratar de guiarte para que tú mismo te respondas estas preguntas. Porque, ante todo, lo que tiene que hacer un coach no es darte las respuestas que sólo vas a encontrar en tu propio corazón.

Un coach va a ayudarte a hacerte las preguntas correctas y averiguar cómo responderlas.

“Estar motivado significa tener un motivo para hacer algo. ¿Cuál es tu motivo para estudiar?.

1/ Por qué estudias lo que estudias

Horas y horas de estudio. Dinero invertido. Citas canceladas. A veces, incluso, rifirrafes con familiares y amigos porque te tienes que quedar estudiar.

  • ¿Cuál es la razón para hacer estos sacrificios?
  • ¿Realmente me gusta lo que estoy haciendo y vale la pena?

Esas son las primeras dudas que nos vienen cuando empezamos a sufrir los sacrificios del aprendizaje. Dudamos de si hemos elegido el camino correcto. Buscar la vocación es complejo; sin duda recordarás mi post de Cómo elegir carrera profesional y no meter la pata.

A veces el problema no son nuestros fines, sino nuestros medios; está en la estrategia que hemos elegido. O cómo estamos aplicando las técnicas de estudio. O si nuestra relación con los profesores y alumnos es satisfactoria o no.

Un ejercicio clave que hacemos en asesoría de formación es volver al pasado. Entender por qué tomamos esta decisión en su momento. Las respuestas pueden ser variadas:

  • Elegí apuntarme a este curso porque deseaba ampliar mi currículo.
  • Me apunté a este curso de electrónica porque siempre me ha atraído.
  • Quise estudiar en la universidad porque quería conseguir un mejor trabajo y un mejor sueldo.

Ahora pregúntate: ¿esos objetivos siguen siendo importantes para ti?, ¿qué ha cambiado desde entonces? Y si sigues teniendo los mismos deseos, y el problema es de otro tipo: ¿cómo podemos hacer un poco más fácil el camino para llegar hasta tu objetivo? Hay áreas en las que se puede trabajar.

  • Tus relaciones con tus profesores y compañeros.
  • Tu autoconocimiento y autoestima.
  • Tu manera de organizarte o productividad personal.
  • Etc.

Aprender a veces implica dolor. En las sesiones de coaching educativo para estudiantes, una de las cosas que haremos será ver qué puedes hacer para superar este tipo de barreras que te alejan de tu objetivo.

¿Qué es el coaching educativo?

Consulta la guía de coaching para profesores y estudiantes.

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2/ ¿Qué beneficios obtendrás cuando lo logres?

Otro de los puntos que trabajamos en el coaching educativo para estudiantes son nuestros “para qué”. Hemos mirado al pasado. Hemos hecho introspección. Ahora vamos a mirar al futuro.

Pregúntate:

  • ¿Cómo vas a estar después de haber estudiado durante semanas y semanas ese examen?
  • ¿Qué va a pasar cuando tengas tu título de formación profesional?
  • ¿Qué beneficios obtendrás cuando logres ese puesto de trabajo anhelado?
  • ¿Vas a sentirte más liberado, más feliz contigo mismo? ¿Va a aumentar tu autoestima haber conseguido el objetivo?
  • Conseguir ese objetivo, ¿te va a abrir nuevas puertas laborales y personales? ¿Va a abrir nuevas perspectivas en tu vida?

Es importante entender que los sacrificios valen la pena. Enfocarse en los beneficios del destino, no en los sufrimientos del presente.

Independientemente de si vas lento o rápido, si necesitas superar más o menos barreras, sabes que estás luchando por algo. Una recompensa, un objetivo que marcará un antes y un después en tu vida. En tu forma de ser, en tu manera de entender el mundo.

¿Cómo motivarse a estudiar y dejar de procrastinar?

Hay quien piensa que no tiene que seguir adelante porque no está seguro de si escogió el camino adecuado.

  • Cuando llega la hora de estudiar, prefiere dejarlo para otro día.
  • Empieza a estudiar, pero se distrae con las redes sociales y el Whatsapp.
  • Un día estudia una cosa, al otro cambia de opinión, luego vuelve a lo mismo.
  • Pasa mucho tiempo pensando en que él no vale para esto.

Todo esto tiene un nombre: se llama procrastinación.

Cuando procrastinas a la hora de estudiar, no piensas en el corto plazo. Actúas de forma reactiva y no proactiva: no estás pendiente de las estrategias y técnicas de estudio correctas. Te dejas llevar por tus dudas. Por ejemplo:

  • Organizar la agenda y saber qué parte vas a estudiar cada día.
  • Levantarte temprano y estudiar a fondo, después de un buen desayuno.
  • Ordenar tu espacio de estudio.
  • Eliminar las distracciones (apagar el móvil, no entrar en Facebook y Twitter, etc.)
  • Ser constante y tenaz en tus decisiones; trabajar por objetivos y no por tiempo.

Estás pendiente de sobre-analizar si estás estudiando lo que querías, si te va a servir de algo, si esto es realmente útil para ti. Es decir, piensas mucho en el largo plazo y no en el corto plazo.

Coaching educativo para estudiantes. Qué puede hacer por ti.

¿Cómo influye la procastinación a la hora de estudiar?

Curiosamente, la procrastinación al ponerse a estudiar influye en tu estado de ánimo y tu rendimiento. Y eso aumenta todavía más tu necesidad de procrastinar.

Inconscientemente, te dices:

“No me gusta lo que estoy estudiando, por lo tanto, voy a dejarlo para después. O no voy a poner todo mi entusiasmo en hacerlo bien”.

¿Y qué es lo que pasa al final? Pues que el mismo desánimo y falta de interés que muestras provoca que luego te autojustifiques contigo mismo.

Y entonces te dices:

“¿Lo ves? No valgo para estudiar. O tendría que estar estudiando otra cosa. Esto no me gusta. No me va a producir ventajas ni beneficios a nivel personal”.

La ausencia de un método, un sistema, hace que pases mucho más tiempo pensando en el largo plazo. Conocer técnicas de estudio y aplicarlas para estar enfocados en el ahora y no en un mañana que todavía no ha llegado y no está en nuestras manos.

El efecto liberador de tomar decisiones

“Hazlo o no lo hagas, pero no lo intentes” (Maestro Yoda, en Star Wars)

Una de las cosas que enseñamos en el coaching educativo para estudiantes es el valor de las decisiones.

Tomar una decisión tiene un efecto liberador; sales de la incertidumbre. Empiezas a dejar de pensar y pasar a la acción. Por ejemplo:

  1. Alumno 1. “Decidí estudiar este curso y pensé que era lo mejor por la razón A y la razón B. Por lo tanto, voy a organizarme para hacer los ejercicios cada día y voy a dar lo mejor de mí mismo”.
  2. Alumno 2. “Pensé en su momento que lo mejor era estudiar esto, pero me he dado cuenta de que ya no es lo que yo pensaba. He decidido que voy a dejarlo porque quiero estudiar X”.

Son decisiones distintas, pero son decisiones. Estamos dispuestos a salir de nuestra zona de confort. A asumir riesgos y entender que no pasa nada por equivocarse.

Porque hay información que sólo vas a descubrir “durante” el camino. O ya lo decía el poeta Antonio Machado: “Caminante, no hay camino. Se hace camino al andar”.

¿No sabes qué camino seguir? ¿No sabes cuál es tu motivo? ¿Piensas sólo en el largo plazo y no en el corto plazo? ¿Tienes claro lo que quieres, pero necesitas mejorar técnicas y estrategias de estudio?

La respuesta a tu problema no la tengo yo; está dentro de ti. Pero yo puedo ayudarte a encontrarla. En eso consiste básicamente el coaching educativo para estudiantes.

¿Te apetece que busquemos juntos una solución?

Si necesitas ayuda, te invito a probar mis servicios de coaching educativo. Trabajando juntos, podrás sacar el máximo rendimiento de ti. Es hora de empezar a tener un enfoque. Una visión clara. Salir del estancamiento. Tomar decisiones.

Kenia Montes es maestra y psicopedagoga. Apuesta por la formación de calidad, la inclusión educativa y la integración de la tecnología en las aulas. Diseña formación y asesora a instituciones y empresas.

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