Todo lo que hacen los estudiantes está compuesto por datos. Qué han aprendido y qué no. Qué ejercicios han hecho bien, medio bien o mal. Qué puntuación sacan en los exámenes. Cuántas veces participan en clase. Cuántos abandonan, cuándo y por qué. Todo son datos. Siendo así, no resulta extraño que alguien se pregunte cómo podemos aprovechar el Big Data educativo.

El Big Data consiste en la aplicación de herramientas tecnológicas para la recolección y tratamiento de datos masivos. Permite extraer información que está ahí, pero que no hemos procesado. Nos ayuda a sacar conclusiones y aplicar métodos de enseñanza más eficaces. Nos ayuda a orientar mejor la educación para sacar el mejor rendimiento del alumno.

Lo cierto es que el Big Data educativo ya se está aplicando en algunas partes del mundo, como parte de nuevos modelos de enseñanza. En este post te hablaré de los beneficios que el Big Data puede tener en tu escuela o centro de formación.

“Se llama Big Data a la aplicación de herramientas para la recolección, tratamiento y análisis de datos masivos.”

Cómo aprovechar el Big Data educativo: el caso AltSchool

Quizás hayas oído hablar de las escuelas AltSchool en los Estados Unidos. Se trata de grandes pioneros del Big Data educativo. Estas escuelas recogen datos sobre lo que hacen los alumnos en sus centros formativos y los tratan para extraer información útil que permita potenciar su aprendizaje.

La información de los alumnos se extrae de diversas formas. Por ejemplo, cuando los alumnos entran a clase, tienen que marcar su asistencia en una app móvil. Además, realizan diversos ejercicios a través de sus iPad, cuyos resultados quedan almacenados en el servidor del centro.

Estos ejercicios se pueden personalizar para ayudar a los alumnos a conseguir unos objetivos determinados. Es de gran ayuda para conseguir que cada estudiante tenga unos ejercicios adecuados para él, de modo que ninguno se quede atrás. Por otro lado, las clases se graban en vídeo, de modo que el profesor puede volver a visualizar momentos de clases anteriores a través de la pantalla.

En definitiva, estamos almacenando y trabajando con toda la información que se genera en el día a día de un centro formativo. ¿Por qué toda esa información debería perderse, cuando tenemos herramientas para tratarla y almacenarla?

Qué es el Big Data Educativo

Otras formas de aplicar el Big Data en el ámbito educativo

Más allá de las escuelas AltSchool, hay otras formas de implementar el Big Data educativo. Por ejemplo, a través de los MOOC (Massive Open Online Course) que imparten las universidades a través de plataformas como Coursera.

Al ser cursos de Educación Superior que se realizan de manera online, los responsables tienen la oportunidad de extraer infinidad de datos sobre los alumnos.

Estos les permiten enfocar mejor su estrategia para lanzar cursos que obtengan mejores resultados: donde se apunten más alumnos, donde más alumnos completen el curso, donde los ejercicios sean más eficaces, etc.

A través de las opiniones de los alumnos sobre el curso, pueden mejorar las técnicas utilizadas, o cambiar radicalmente el enfoque de la enseñanza para lograr una mayor adaptación a su público objetivo.

Al igual que han realizado escuelas, institutos y universidades, los centros de formación ofrecen cada vez más modalidades de enseñanza online. Las aulas virtuales son grandes laboratorios donde es posible aplicar el Big Data para obtener el mejor rendimiento de los estudiantes.

Una iniciativa piloto que se ha puesto en marcha centros de España y Sudamérica ha sido el proyecto A20 de Santillana, un sistema de aprendizaje adaptativo que busca brindar una enseñanza personalizada a partir del análisis de los datos.

La implantación de nuevas tecnologías supone un gran reto para los centros. El camino no pasa sólo por introducir equipos informáticos, diseñar herramientas digitales o crear apps móviles.

Se trata de integrar las nuevas tecnologías en las aulas; es necesario adaptar los procesos, las metodologías y los modelos educativos al nuevo escenario. Te lo explico todo en mi Guía para la integración tecnológica en las aulas.

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Los beneficios del Big Data educativo

Si tuviéramos que resumir los beneficios que genera el Big Data cuando la aplicamos en la educación, yo señalaría los siguientes puntos.

Una mayor personalización de los métodos de enseñanza

Muchos centros de formación y profesores se quejan de que reciben alumnos con muy diferentes niveles. Al ser clases tan diversas, resulta difícil implementar un programa estándar que permita que todos avancen a un ritmo similar y consigan las mismas competencias.

El Big Data educativo permite adaptarse al nivel del estudiante y darle una enseñanza más personalizada. Las aplicaciones implementadas en el centro desafiarán al alumno aventajado a seguir avanzando, y personalizarán la enseñanza y el método utilizado para el que tiene más problemas.

Nuevos métodos de enseñanza

El Big Data ha dado lugar a nuevos métodos de enseñanza, como señala Javier Salazar en este artículo. Me gustaría reseñar aquí las nuevas metodologías que menciona:

  • Aprendizaje adaptativo: se recoge información sobre las características propias de cada estudiante y se modifican los contenidos y métodos de enseñanza a su medida.
  • Aprendizaje móvil: consiste en aprovechar las ventajas de las apps móviles para proporcionar contenidos, interactuar con los alumnos o incluso evaluarlos.
  • Gamificación: las posibilidades de gamificación que abre el uso de entornos virtuales en la educación son infinitas. Los alumnos pueden participar en juegos, dinámicas y actividades online que contribuyan a su aprendizaje.
  • Educación basada en competencias: el Big Data educativo influye mucho sobre la manera de medir cuándo un alumno ha alcanzado las competencias adecuadas. De esta forma, el curso no se completa cuando se cumple un período de tiempo (6 meses, 1 año), sino cuando se han adquirido esas destrezas. El alumno dispone de flexibilidad máxima para el aprendizaje.
  • Aula invertida y aprendizaje combinado: el aula invertida consiste en estudiar en casa los contenidos teóricos y practicar en clase. De esta manera se ahorra mucho tiempo. El aprendizaje combinado implica impartir determinados contenidos de forma presencial y otros exclusivamente online.

Qué es el Big Data Educativo

Mayor eficiencia

Al almacenar gran cantidad de datos, disponemos de todo lo que hace falta para potenciar el rendimiento de los alumnos. Podemos saber qué es lo que falla en una clase y aplicar métodos para corregirlo.

Toda la información almacenada, como el acceso a los vídeos de clases anteriores o la existencia de comunidades virtuales, ayudará a los alumnos a sacar lo mejor de ellos mismos.

Más feedback de los alumnos

Con el Big Data, podemos recoger información de los alumnos en tiempo real. Opiniones sobre los profesores, métodos de enseñanza aplicados, herramientas que se utilizan, etc.

Al tener un mayor feedback, podremos adaptar nuestros recursos para ofrecerles una enseñanza satisfactoria y adaptativa.

Mayor motivación para los estudiantes

Los estudiantes, al comprobar que disponen de una enseñanza adaptada a ellos, serán más conscientes de sus progresos. Esto influye a la hora de motivarlos a seguir esforzándose y trabajando para conseguir un mejor rendimiento educativo.

El derecho a la privacidad y el Big Data

No todo es color de rosa en el Big Data educativo. Muchos se preguntarán dónde queda la privacidad del estudiante desde el momento en el que sus hábitos y comportamientos de estudio quedan registrados. Y tienen razón.

Independientemente de que se esté haciendo por una buena causa, no deja de levantar cierta polémica por el aspecto legal, como bien señalan en este post de Red Latinoamericana de Portales Educativos.

Sin embargo, para aplicar el Big Data y extraer sus beneficios no es necesario llegar al extremo de monitorizar al alumno desde que entra por la puerta del centro. Son los padres de los alumnos, o los propios alumnos en la enseñanza para adultos, quienes al fin y al cabo deberán valorar la política de privacidad del centro y tomar la decisión.

Muchas de las aplicaciones del Big Data en la educación no perjudican a nuestra privacidad más de lo que lo puedan hacer Google, Facebook u otras herramientas que utilizamos a diario y de las que nos beneficiamos, pero que también almacenan y utilizan datos masivos de nuestra actividad en Internet.

Se trata de aprovechar herramientas digitales y sistemas de medición que ayudarán al centro a darnos un mejor servicio.

“Se trata de aprovechar el potencial de la tecnología para mejorar nuestra profesión y nuestra eficacia.”

¿Estás aprovechando las ventajas del Big Data educativo? ¿Y cómo ha cambiado eso las metodologías y procesos de enseñanza? ¿Se ha integrado con éxito en las aulas? Te invito a hablarlo conmigo en los comentarios.

Kenia Montes es maestra y psicopedagoga. Apuesta por la formación de calidad, la inclusión educativa y la integración de la tecnología en las aulas. Diseña formación y asesora a instituciones y empresas.

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