El e-learning, los entornos virtuales de aprendizaje (EVA), el aprendizaje colaborativo… Son conceptos que ya forman parte del mundo de la formación hoy y que los centros de formación y profesores debemos conocer y poner en práctica. Todos ellos forman parte del aprendizaje informal y las nuevas tecnologías lo han transformado profundamente.

¿Ha cambiado la forma en la que aprendemos? ¿Aprenden los llamados “millenials” y nativos digitales de la misma forma que sus padres y abuelos? ¿Están las empresas de formación adaptadas a las necesidades educativas del siglo XXI que implica el aprendizaje informal? ¿Hemos empezado los profesores a modificar la manera en la que enseñamos?

A lo largo de los últimos años, las TICs han creado una verdadera revolución en el mundo de la enseñanza. Gracias a internet, el aprendizaje informal y natural ha crecido paralelamente a la educación formal, creando una verdadera revolución en la manera en que accedemos al conocimiento.

En este sentido, impartir formación hoy es completamente distinto a hace 20 años, por lo que las instituciones educativas se enfrentan ahora al reto de la integración tecnológica en las aulas para brindar una formación más abierta, moderna y adaptada a los alumnos de hoy.

¿Están las empresas de formación adaptadas a las necesidades educativas del siglo XXI que implica el aprendizaje informal?

¿Cómo ha cambiado internet la manera en la que accedemos al conocimiento?

Desde el nacimiento de internet en la década de los 60 y su posterior difusión en los 90 y 2000, el ser humano ya no es lo que era. En poco tiempo, pudimos tener acceso a una enorme cantidad de terabytes de información desde el ordenador de nuestra casa.

Los investigadores Adriana Pérez y René Florido describen en el artículo “Internet, un recurso educativo” -publicado por la revista Eticanet-, las implicaciones que la revolución digital ha tenido para el mundo de la enseñanza.

Estas son algunas ideas que me gustaría señalar:

Internet ha revolucionado la comunicación humana

De repente pudimos ponernos en contacto más fácilmente con personas de todo el mundo, compartir nuestros conocimientos y habilidades, enseñar y aprender de manera más informal, sin necesidad de apuntarse a un curso presencial, ni seguir un programa educativo específico.

La conectividad se convirtió así en la base del aprendizaje informal y colaborativo.

Disponemos de nuevos recursos y herramientas de aprendizaje

Como aplicaciones móviles, foros y comunidades, video-tutoriales, etc. La “educación a distancia” dio un paso de gigante. También se crearon entornos de aprendizaje diferentes, fuera del aula tradicional, con “comunidades virtuales” de apoyo donde se comparte el conocimiento y en el que el que los estudiantes se ayudan entre sí.

Se crearon nuevos programas y aplicaciones en la nube para facilitar el aprendizaje informal de todo tipo de materias: crear un negocio, aprender idiomas, encontrar trabajo, tocar un instrumento de música…

Importa más el “enseñar cómo saber” que “enseñar muchos contenidos”

A medida que el acceso a la información se ha vuelto masivo, ahora pierde relevancia la “cantidad” de conocimientos que uno es capaz de aprender en el menor tiempo posible. Lo que importa es entrenar nuestra capacidad para buscar y procesar la información relevante, distinguir lo cierto de lo falso y encontrar el método más adecuado para su aplicación.

¿Cómo ha afectado internet a las instituciones educativas?

Paralelamente a este “big-bang educativo” a nivel privado, las instituciones educativas han tratado de incorporar las TIC en las aulas, pero también se han sumado a este nuevo modelo de aprendizaje informal, principalmente a través de dos cauces.

  • Los OER (recursos educativos abiertos): consiste en un conjunto de materiales educativos y herramientas diseñados por los centros formativos y difundidos a través de Internet. Están orientados al aprendizaje autónomo o auto-aprendizaje, o bien como apoyo a los estudiantes de la formación reglada.
  • Los MOOC (cursos abiertos en línea y masivos): se trata de cursos promovidos por las universidades, a los que se unen alumnos de todo el mundo, con la posibilidad de obtener una titulación a distancia, previo pago para presentarse a un examen.

Pese a la gran actualidad de estos modelos de enseñanza, como señalan Albert Sangrá y Steve Wheleer en el artículo “Nuevas formas de aprendizaje informal”, todavía está por analizar la idoneidad de los cursos online masivos, o bien se trata de meros intentos de “formalizar lo informal”.

No obstante, lo que supone un hándicap para la enseñanza masiva y reglada, se convierte en uno de los mejores caballos de batalla para la formación no reglada o aprendizaje informal.

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¿Cómo incorporar las TIC en los centros de formación independientes?

El nuevo paradigma educativo afecta a los centros de formación independientes en tres niveles distintos: contenidos, herramientas y entornos de aprendizaje.

Si queremos estar al día en la educación formal, tanto centros formativos como profesores debemos ir introduciendo cada vez más elementos orientados a un aprendizaje informal y natural.

Contenidos de aprendizaje

El primer área a la que debemos incorporar las TIC es al propio contenido de nuestra formación.

  • Impartiendo materias que permitan a alumnos y profesores desarrollar competencias digitales, imprescindibles para el mundo de hoy.
  • Introduciendo, de forma transversal, el uso de herramientas digitales modernas y profesionales a la hora de enseñar contenidos de cualquier materia.

En este sentido, la revolución digital supone sin duda una oportunidad para que los centros formativos adapten y enriquezcan los contenidos para el estudiante del siglo XXI.

Herramientas digitales

Las herramientas digitales son un instrumento de gran utilidad para la impartición de las clases y facilitar la comunicación entre profesor-alumno.

Algunas de las nuevas TIC que se han ido incorporando en los últimos años a las clases son:

  1. Utilizar presentaciones interactivas. Mediante programas de presentación, se puede aprovechar la memoria visual de los alumnos para crear clases más enriquecidas.
  1. Usar elementos audiovisuales e interactivos para promover una clase más dinámica. Por ejemplo, facilitando el acceso a Internet en el aula e interactuando con sitios web o programas en la nube relacionados con la materia que se imparte.
  1. Compartir la pantalla del profesor. Un aula con una red informática habilitada para este fin permite al profesor compartir su pantalla con los ordenadores de los alumnos, lo que ayuda a una mayor comprensión de las explicaciones.
  1. Facilitar la comunicación digital profesor-alumno. A través de correos electrónicos, blogs, redes sociales o sitios web desde el que los alumnos puedan interactuar, el flujo de comunicación será más eficaz y enriquecedor, favoreciendo un aprendizaje continuo fuera del aula.
  1. Fomentar que los alumnos empleen herramientas digitales. El uso de las nuevas tecnologías traspasa los límites del aula. Así, por ejemplo, para alumnos que buscan mejorar sus opciones de empleo, aprender a manejar Linkedin o manejar programas de edición de vídeo para crear un vídeo-currículo puede ser de gran utilidad para su aprendizaje.

Conviene tener en cuenta que las herramientas digitales cumplen una finalidad didáctica. No se trata de utilizarlas por utilizarlas, o usar cuantas más mejor, sino simplemente integrarlas en el proceso normal de una clase para conseguir un alto rendimiento

El nuevo paradigma educativo afecta a los centros de formación en tres niveles: contenidos, herramientas y entornos de aprendizaje.

Entornos de aprendizaje

Internet también nos ofrece a centros formativos y profesores la oportunidad de aprovechar nuevas dinámicas de enseñanza, más allá del aula.

Por ejemplo, a través de la creación de un ‘blog de la asignatura’, el profesor puede compartir contenidos, ampliar información que no se ha visto en clase, encargar ejercicios y, sobre todo, fomentar el debate y la reflexión entre los alumnos en un entorno distinto al del aula.

Esto ayudará a fomentar el sentido de comunidad y apoyo entre los alumnos, así como a fomentar la participación activa de todos.

El uso de foros, blogs de los alumnos o las redes sociales también puede resultar de gran ayuda para desarrollar un “aprendizaje continuo”, donde el alumno tenga la oportunidad de consolidar conocimientos recogidos en el aula.

Es decir, no es necesario apostar por programas 100% digitales o de “formación informal”, sino integrar algunos de sus elementos y trabajar en diferentes entornos de aprendizaje.

¿En qué medida crees que la revolución digital ha afectado a tu día a día como profesor? ¿Estás aplicando las nuevas tecnologías al aprendizaje informal?

¿Has sufrido algún proceso de integración tecnológica en las aulas con aprendizaje informal? No dejes de comentar esta entrada, así aprenderemos todos. Puedes seguir este blog de formación en redes sociales, estoy en Facebook, Twitter y Google+.

Kenia Montes es maestra y psicopedagoga. Apuesta por la formación de calidad, la inclusión educativa y la integración de la tecnología en las aulas. Diseña formación y asesora a instituciones y empresas.

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