La eficacia del modelo educativo en España está en tela de juicio, por estar anclada en un sistema tradicional que no tiene en cuenta aspectos tan importantes como la creatividad o la experimentación. Necesita integrar otras formas de aprendizaje que se adapten a las necesidades y capacidades de cada alumno.

Sistemas educativos como el finlandés, considerado uno de los mejores del mundo, están demostrando que la apuesta por el aprendizaje activo, en el que prima la resolución de problemas frente a la memorización o donde se fomenta el esfuerzo, la curiosidad y la responsabilidad, están dando excelentes resultados.

Una de las claves más importantes para una educación exitosa, es la capacidad de adaptarse a cada necesidad individual de aprendizaje y a cada inteligencia. Y esto es más importante aún, cuando las capacidades intelectuales de ciertos alumnos sobresalen y están por encima de la media.

Precisamente hoy quiero hablar en el post de este perfil de alumno que con frecuencia es mal entendido y en consecuencia mal gestionado, el de los niños con altas capacidades. ¿Me acompañas? Descubrirás cosas que probablemente no conocías sobre las personas con mentes privilegiadas.

Qué son las altas capacidades

Las altas capacidades es un concepto que engloba la superdotación, el talento y la precocidad intelectual. Las personas que tienen altas capacidades intelectuales también son altamente creativas, muy sensibles y perseverantes en aquellas tareas que les interesan. Para comprender mejor el concepto en su conjunto, es importante definir cada una de estas características que conforman el perfil de las altas capacidades:

  • La superdotación quiere decir que la persona tiene un coeficiente intelectual superior a 130, lo que se traduce en una inteligencia excepcionalmente superior en todas la áreas.
  • El talento está relacionado con tener una capacidad superior en una aptitud específica o en varias combinadas, pero que se mantienen dentro de la normalidad o incluso por debajo en el resto.
  • La precocidad intelectual define a los niños/as que adquieren determinados hitos intelectuales o psicomotrices de forma temprana, como por ejemplo aprender a hablar o la lectoescritura.

Cómo integrar en las aulas a los alumnos con altas capacidades.
  • Facebook
  • Twitter
  • Pinterest
  • Google+
  • Gmail
  • LinkedIn

Características de un niño/as con altas capacidades

Globalmente, estos niños/as tienen una capacidad de aprendizaje muy superior a la de los niños/as de su edad y una forma de aprender radicalmente distinta. Poseer altas capacidades les lleva a hacer, pensar y sentir de manera diferente.

  • Su cerebro tiene una mayor capacidad lógica, razonan mejor, aprenden más rápido, dominan un amplio vocabulario y tienen una capacidad verbal muy desarrollada. Manejan el pensamiento abstracto desde mucho más pequeños.
  • Tienen mucha energía, son entusiastas y poseen una gran necesidad de actividad ya sea física o cognitiva.
  • Su altísima sensibilidad e intensidad emocional son llamativas y en algunos casos se les tacha de personas melodramáticas. Pero lo que realmente les ocurre es que tienen una empatía tan desarrollada con respecto a lo que pasa a su alrededor, que les abruma porque no tienen aún la capacidad de resolución de conflictos.
  • Los niños con altas capacidades tienen baja tolerancia a la frustración y una notable hipersensibilidad sensorial. Son inquietos, rebeldes y aceptan con dificultad las normas cuando no son razonadas.
  • Su desarrollo intelectual va por delante de su crecimiento, lo que se conoce como desarrollo asincrónico, que significa que son capaces de  entender acontecimientos o ideas a nivel adulto pero aún no poseen las herramientas necesarias para hacer frente a las emociones que les provocan.

Es importante señalar, que tener altas capacidades no es sinónimo de tener un alto rendimiento académico, ya que si no son detectadas con prontitud y atendidas correctamente, puede llevar incluso al fracaso escolar.

Para que ese potencial sobresalga y se convierta en talento tangible, es necesario que los alumnos/as tengan el apoyo de la escuela y la familia, que se les ofrezca los estímulos y retos necesarios y se fortalezca su carácter y personalidad.

“Las altas capacidades, como el resto de las diferencias en las aulas, deben tener su lugar para desarrollarse.”

Cómo detectar si un niño tiene altas capacidades

  • Lo primero es tener claras cuáles son las características cualitativas que definen a estos niños/as, dejando atrás creencias erróneas y estereotipos.
  • Desde que son bebés ya se atisban indicios porque se sobreestimulan con facilidad, tienen un alto nivel de coordinación psicomotriz o vocalizan varios sonidos diferentes al mes y medio de vida, entre otras señales.
  • Observar su vocabulario, su sensibilidad, si tienen miedo a hechos reales (no imaginarios) o si se cuestionan temas existenciales como la muerte.
  • Darse cuenta si aprenden con mayor rapidez de lo normal o si utilizan pensamiento abstracto.

Quién debe detectar las altas capacidades

En principio deberían ser los centros educativos y el profesorado los primeros en detectarlas, para trasladar después el caso a los profesionales especialistas. Pero esto no se da en todos los casos, por lo que la actuación de la familia también es muy importante.

Una vez detectados los primeros indicios de que el niño/a pueda tener altas capacidades, los expertos deben llevar a cabo una evaluación completa que incluya coeficiente intelectual, creatividad, historia de vida y estado emocional.

La detección a edades tempranas favorece la canalización del potencial y facilita que los padres y entorno empiecen cuanto antes a entender y gestionar correctamente las necesidades del niño.

Actualmente en España sólo se detecta un 3% de los alumnos/as en edad escolar, porque existe una gran deficiencia en el sistema público en este sentido. Además, los profesores no suelen estar formados para trabajar de manera específica con estos alumnos.

Cuando se ha confirmado la existencia de altas capacidades, es importante informarse bien de cuáles son las necesidades del niño, cómo trabajar con ellos y vivirlo con normalidad.

Cómo enfrenta el sistema educativo las altas capacidades

Los niños/as que no son atendidos conforme a sus capacidades y que no reciben una formación apropiada a sus características, suelen tener fracaso escolar porque se frustran, se aburren y pierden el interés.

El sistema educativo de nuestro país aún está anclado en formas de enseñanza tradicionales donde la investigación, la experimentación y la creatividad son relegadas a un segundo plano.

Si esta situación ya es negativa para los niños/as que tienen un ritmo de aprendizaje normal, es desastrosa para los que tienen altas capacidades.

Éstos necesitan de espacios abiertos y flexibles en los que dar rienda suelta a su creatividad, permitiéndoles desarrollar su talento. Además, es muy importante desarrollar su inteligencia emocional para que puedan sacar todo el provecho a sus excelentes capacidades y sean personas que se integren satisfactoriamente en su entorno.

Cómo trabajar las altas capacidades en las aulas

Lo primero que debe determinarse es si el alumno/a necesita una orientación individual fuera del centro escolar y del entorno familiar.

Realizar una adaptación curricular para el alumno en el aula, que puede hacerse de varias formas:

  • Adelantándole un curso tras un estudio exhaustivo que recomiende esta medida.
  • Dentro del curso que le corresponde por edad, facilitando que profundice en el contenido del programa.

Es imprescindible que desde todos los entornos del alumno/a se tenga la información suficiente para entender qué conlleva el tener altas capacidades. Además, es necesario proporcionar un ambiente favorable en el aula y tener en cuenta las nociones previas del alumno, favorecer el aprendizaje significativo y la autonomía, así como diseñar y fomentar distintas técnicas de investigación.

También es importante promover actividades participativas y aquéllas que desarrollen la creatividad, promover el empleo de las tecnologías en las aulas y posibilitar la implicación de la familia en el proceso.  

El mundo de la educación y el aprendizaje es inmensamente rico, diverso y emocionante. Nunca deja de sorprendernos por su capacidad de hacer mejor a las personas, contribuir a su enriquecimiento personal y hacer posible la consecución de metas personales y profesionales. Es vital para construir una sociedad mejor.

La educación es un proceso que siempre está en movimiento, está vivo y se ha de ir adaptando a las necesidades personales y colectivas que van surgiendo. Por eso como profesional de la formación, estoy en constante crecimiento, actualizo mis conocimientos y métodos y apuesto por aplicar técnicas y herramientas que se adapten a cada situación.

¿Quieres saber cómo puedo ayudarte? Consulta mis servicios y ponte en contacto conmigo.

  • Facebook
  • Twitter
  • Pinterest
  • Google+
  • Gmail
  • LinkedIn
Kenia Montes es psicopedagoga y maestra experta en formación. Ayuda a profesores, alumnos y empresas a conseguir un cambio positivo en la formación gracias al coaching educativo y el diseño de formación.

Pin It on Pinterest

Shares
Share This